Publicado: 3 de Septiembre de 2015

La Sensibilidad Química Múltiple (SQM) es una enfermedad adquirida, crónica y no psicológica, que manifiesta síntomas en múltiples sistemas orgánicos como respuesta a una mínima exposición a múltiples compuestos químicamente no relacionados, tan habituales e innecesarios como los perfumes, los ambientadores o el suavizante para la ropa.
Los síntomas, que son crónicos y se agudizan ante una crisis, incluyen fatiga y trastornos respiratorios, digestivos, cardiovasculares, dermatológicos y neuropsicológicos, entre otros.

La SQM es un síndrome con 4 grados de severidad, que marcan diferentes niveles de incapacitación y aislamiento.
Es importante remarcar que la SQM no es una alergia.

Es una enfermedad que se conoce desde los años 50, pero que a día de hoy aún no ha sido reconocida como tal por la Organización Mundial de la Salud (OMS), a pesar que existen más de 100 artículos científicos de investigación que sustentan la base fisiológica de la SQM, que el número de afectados aumenta de forma exponencial, cada vez en edades más tempranas, y que incluso el Parlamento Europeo la incluye dentro del número creciente de enfermedades vinculadas a factores medioambientales. Esta enfermedad emergente ya ha sido reconocida como enfermedad física en Alemania, Austria, Japón y España.

Se han publicado 2 estudios muy importantes:

En octubre de 2009 se publicó en Journal of the Neurological Sciences un estudio hecho en el Hospital Vall Hebrón de Barcelona titulado “Brain dysfunction in Multiple Chemical Sensitivity” (Disfunción Cerebral en la Sensibilidad Química Múltiple).

Y a finales de abril de 2010 se ha publicado el estudio del IDI Institute de Roma "Definición biológica de la Sensibilidad Química Múltiple a partir del estado redox y del perfil de las citocinas y no de los polimorfismos de las enzimas metabolizadoras de los xenobióticos" en Toxicology and Applied Pharmacology – Elsevier.

También el año pasado “General and Applied Toxicology, 3rd Edition” publicó un capítulo sobre SQM del investigador Martin L. Pall titulado “Multiple Chemical Sensitivity: Toxicological Questions and Mechanisms” (Sensibilidad Química Múltiple: Preguntas y Mecanismos Toxicológicos.

Para que pueda haber una mejoría en estos pacientes es muy importante que exista un cambio en la vida cotidiana como cambiar los productos de limpieza e higiene convencionales por otros ecológicos sin perfume, comer alimentos ecológicos (eliminar los que no toleremos) utilizando utensilios de cocina que no sean tóxicos, beber y asearnos con agua filtrada, utilizar mascarillas de carbón activo cuando nos tengamos que exponer a ambientes tóxicos, utilizar purificadores de aire, utilizar ropa de tejidos orgánicos con tintes ecológicos, reducir nuestra exposición a los campos electromagnéticos y en general eliminar todo lo que nos produzca sintomatología (muebles, cosméticos, etc.). A veces es necesario reformar la vivienda o incluso cambiar de domicilio.

En nuestra empresa Bionatura estamos muy solidarizados con estos enfermos, los cuales han encontrado entre todos nuestros productos algunos que pueden usar habitualmente, por no contener ningún tipo de perfumes.

Día a día estamos en contactos con ellos para que nos informen cuales son sus necesidades y poder adquirir estos artículos que son tan importante para ellos en su vida cotidiana, como pueden ser, productos de higiene personal como (gel de baño, champú, desodorante, cremas corporales, etc) y para la limpieza del hogar.

La gama de productos que disponemos son la línea del hogar BELTRAN y la gama higiene personal URTEKRAM.

Ingredientes de la gama urtekram contiene: Agua, productos de aceites vegetales, jabón de azúcar de maíz, aloe vera*, glicerina**, sal, ácido cítrico, vitamina E.*= de cultivo ecológico**= elaborado a partir de ingredientes ecológicos.




Línea facial y corporal para adultos y la gama completa para el cuidado del bebé

Están elaborados exclusivamente con ingredientes de origen vegetal, evitando el uso de derivados del petróleo y reduciendo al máximo la cantidad de productos químicos en sus composiciones.

- No contienen determinadas sustancias químicas como fosfatos, colorante, parabenes, glicoles, trietanolamina... entre otros.

- No contienen ingredientes de origen animal, y ninguna de sus fórmulas ha sido ensayada o experimentada con animales.

- Son biodegradalbes.